jueves, 9 de agosto de 2012

La rutina que te hace más joven

Querida Helena,

Hoy te escribo desde Ayamonte. Ya sabes tú que es la tierra de mis ancestros, el lugar que vió nacer a mis padres y del que guardo tantos recuerdos de juventud. Y son esos recuerdos, los que ahora se convierten en realidad una vez más, gracias a mi rutina diaria.

viernes, 20 de julio de 2012

Un año sin ti

Querida Helena,

Hoy hace un año que tus ojos se cerraron por última vez, 365 amargos días sin tenerte a mi lado, pero llevándote en el corazón. En estos últimos siete días he estado dándole vueltas en mi cabeza a qué contarte en esta carta y sobre todo, en cómo hacerlo. Pero ayer, la vida me volvió a recordar que no importan los planes que uno pueda hacer, en sólo un segundo todo puede cambiar. La vida, tanto hoy como hace un año, es imprevisible.

lunes, 9 de julio de 2012

Sueño

Querida Helena,

Aunque pueda parecer mentira, el sueño me ha podido y casi se me pasa la hora de escribirte. Así que ahora te escribo estas pocas líneas, y tras buscar a tu hermano continuaré esta carta.

miércoles, 20 de junio de 2012

La historia se repite

Querida Helena,

Hoy te escribo desde un lugar un tanto extraño. Me encuentro un tanto lejos de mamá y de Héctor, en el corazón de Europa, en una ciudad que en su tiempo regía el destino de un gran imperio, o al menos lo hacía durante la mitad del año. ¿Aún no sabes dónde? Pues estoy en Budapest.

sábado, 9 de junio de 2012

Stress para sentirse vivo

Querida Helena,

Dicen que la mejor manera de olvidar es no pensar. Si no nos torturamos constantemente repasando mentalmente aquello que nos duele, poco a poco, los detalles se vuelven menos vívidos, menos cortantes, como aquellas piedras angulosas, que a base de rodar corriente abajo, se acaban trasformando en cantos rodados, redondos y pulidos, sin aristas que te puedan cortar.

domingo, 20 de mayo de 2012

Un ángel más en el cielo

Querida Helena,

Hoy te escribo con el corazón en un puño, no por mí, ni por tí, ni por tu madre o tu hermano, ni por tus abuelos, tios o primos, si no por ese ángel sin alas que es Francisco Javier. Tanto él como sus padres lucharon tanto y nos dieron su cariño y su amor cuando más falta nos hacía. Y el jueves, su corazón decidió que era ya el momento de cambiar de aires.

miércoles, 9 de mayo de 2012

La primera vez

Querida Helena,

Hace unos días tu padrino se subió con su hijo, Pau, que como bien sabes es mi ahijado, a una especie de trineo sobre railes que se deslizaba ladera abajo en medio de un bosque. En su blog, comentaban ellos la maravilla que supuso para ambos esa pequeña experiencia.

¿Por qué te cuento esto? Pues sencillamente porque en ese momento me pareció algo intrascendente y apenas digno de mención. No puedo creer lo equivocado que estaba.