sábado, 9 de febrero de 2013

A solas y en paz

Querida Helena,

Hoy hace dos años que viniste al mundo, y algo más de año y medio que lo dejaste atrás. Hoy hace también mucho tiempo desde la última vez que te escribí una carta. Pero al contrario de lo que pueda parecer, pensar en que rompí mi promesa no me hace tanto daño como cabría suponer. ¿Quiere eso decir que mi periodo de duelo ha llegado a su fin?

domingo, 9 de septiembre de 2012

Tres cosas, tres

Querida Helena,

Tras mi autoinflingida flagelación de ayer, hoy quiero hablar de algo más dulce y lleno de alegría, quiero hablar del sol del verano, del rumor de las olas del mar, de la frescura de las cuevas y del estruendo de la tramuntana. De todas esas cosas que te acompañan en tus días y en tus noches, desde que tus cenizas dejamos escapar. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Promesas rotas

Querida Helena,

Dicen que no hay nada peor que faltar a la palabra dada, dejar sin hacer aquello que se ha jurado hacer. ¿La razón? No lo sé, quizás sea por que con tu desidia, otros sufren las consecuencias del honor maltrecho. Tu abuelo siempre decía: La palabra es deuda. Y así siempre he intentado vivir, si prometes algo, cúmplelo.

jueves, 9 de agosto de 2012

La rutina que te hace más joven

Querida Helena,

Hoy te escribo desde Ayamonte. Ya sabes tú que es la tierra de mis ancestros, el lugar que vió nacer a mis padres y del que guardo tantos recuerdos de juventud. Y son esos recuerdos, los que ahora se convierten en realidad una vez más, gracias a mi rutina diaria.

viernes, 20 de julio de 2012

Un año sin ti

Querida Helena,

Hoy hace un año que tus ojos se cerraron por última vez, 365 amargos días sin tenerte a mi lado, pero llevándote en el corazón. En estos últimos siete días he estado dándole vueltas en mi cabeza a qué contarte en esta carta y sobre todo, en cómo hacerlo. Pero ayer, la vida me volvió a recordar que no importan los planes que uno pueda hacer, en sólo un segundo todo puede cambiar. La vida, tanto hoy como hace un año, es imprevisible.

lunes, 9 de julio de 2012

Sueño

Querida Helena,

Aunque pueda parecer mentira, el sueño me ha podido y casi se me pasa la hora de escribirte. Así que ahora te escribo estas pocas líneas, y tras buscar a tu hermano continuaré esta carta.

miércoles, 20 de junio de 2012

La historia se repite

Querida Helena,

Hoy te escribo desde un lugar un tanto extraño. Me encuentro un tanto lejos de mamá y de Héctor, en el corazón de Europa, en una ciudad que en su tiempo regía el destino de un gran imperio, o al menos lo hacía durante la mitad del año. ¿Aún no sabes dónde? Pues estoy en Budapest.