martes, 20 de marzo de 2012

En sus ojos

Querida Helena,

Hoy vuelve a ser día 20, triste recordatorio de tu partida y marca indeleble de ese vacío que por siempre ocupará mi corazón. Pero hoy no quiero hablar de lamentos, ni quiero que cuando leas estas líneas sientas tristeza por no poder estar a nuestro lado.

Hoy quiero hablar de todas aquellas pequeñas cosas que me hacen más llevadera tu ausencia, que me hacen sentirte a mi lado, como si nunca te hubieses ido.

viernes, 9 de marzo de 2012

Saltar sin red

Querida Helena,

Hoy me gustaría hablarte de las oportunidades que la vida nos da, y de ese miedo que todos tenemos cuando nos encontramos ante el abismo, y debemos decidir si saltar para alcanzar el otro lado, o bien quedarnos allí mirando como todos se alejan y tú te quedas solo sabiendo que lo que dejas marchar ya nunca más volverá.

lunes, 20 de febrero de 2012

Viajando al pasado

Querida Helena,

Este día 20 me ha pillado de improviso, tan mal me quedé después de tu primer cumpleaños, que estos 11 días se han pasado volando y cuando me he querido dar cuenta, me he encontrado frente al ordenador sin nada personal que contarte. Así que hoy he decidido hablarte de física en general y de los viajes en el tiempo en particular.

jueves, 9 de febrero de 2012

Tal día como hoy

Querida Helena,

Tal día como hoy, hace 365 días, llegaste al mundo. Llegaste con prisas, avasallando, abriéndote camino, sin esperar a la Doctora Guasch. Llegaste sin ayuda, no hizo falta empujarte, tenías ansia de libertad, quizás ya intuías que era poco el tiempo que estarías con nosotros y no querías malgastarlo. En ti ardía fuerte la llama de la vida, una llama breve, pero que brillo más que sol, y que al igual que el astro rey, nos dió calor y nos marcó para toda nuestra vida.

viernes, 20 de enero de 2012

Medio año

Querida Helena,


Hoy hace medio año que te fuiste, 6 meses sin ti en los que mi corazón se ha ido acostumbrando a no tenerte cerca, a no oír tu llanto, a no sentir tu piel.

Ya son más días sin ti que contigo. El calendario marca sin lugar a dudas que el tiempo pasa inexorablemente, pero para mi hay días que siento que era ayer cuando te estrechaba entre mis brazos y otros en los que parece que toda una vida ha pasado.

lunes, 9 de enero de 2012

Un año más viejo

Querida Helena,

Ayer cumplí 38 años. Y hoy tú habrías cumplido los 11 meses. Y yo me pregunto ¿Por qué? ¿Por qué yo he tenido la suerte de cumplir tantos años y tú ni tan sólo uno? Es una pregunta vacía, rota, sin respuesta. Ni yo, ni nadie la puede responder, pero eso no quita que me la haga cada noche al acostarme.


Ayer fue un día extraño, rodeado de mis amigos, viendo a tantos niños jugando en el parque, o sentados en la mesa de picnic mientras comían sus chucherías, me sentía feliz al estar tan arropado y a la vez tan triste porque tú no estabas allí.

Supongo que ahora estarías dando tus primeros pasos, agarrada a los pantalones de mamá o a los míos, con alguna chuchería en tu manita libre, intentarías correr tras tu hermano y sus amigos. 

Es tan duro imaginar lo que podría haber sido, lo distinta que la vida sería si tú siguieses aquí, que muchas veces intento encerrarme en mí mismo para no pensar, ya sea leyendo, o viendo películas o jugando. Y es tanto el tiempo que paso ensimismado, que olvido que no estoy solo y que los que quedan junto a mí también me necesitan.

Así que cariño mío, te prometo a ti, a tu madre y tu hermano, que a partir de ahora volveré a ser el de antes, que sólo me evadiré un ratito por las noches, que volveré a ser fuerte, como cuando aún podía abrazarte en el hospital y mirarte a los ojos me daba ánimos para seguir un día más.

Tu padre que te quiere.

martes, 20 de diciembre de 2011

5 meses son toda una vida

Querida Helena,

Hoy hace 5 meses que cerraste los ojos para no volver a abrirlos jamás, 5 meses desde la última vez que mis brazos te sostuvieron y pude apretarte contra mi pecho, 5 meses desde la última vez que sentí latir tu fuerte corazón y te oí respirar, y hoy, al igual que aquel día, mis ojos se llenan de lágrimas al rememorar la pena de no tenerte conmigo más.